Estoy segura de que ni Superman ha vivido, un día a día en mi piel. Y también de que ni Spiderman ha trepado cuestas tan inclinadas como las mías. Yo no me considero una superheroína, pero no me cabe la menor duda de que a veces la vida es más complicada de lo que la pintan en las películas. Para darme por vencida haría falta más que un ejército de guerreros.
Así que ya sabes vida, intenta derribarme :)