Aprendí que un simple insulto de un ajeno no te puede dañar pero la palabra de un ser querido te puede derrumbar un mundo. Los oídos son los que te dejan escuchar y tus ojos son los que te dejan ver, pero hay cosas que no son bonitas ni para el audio ni para la vista. Hay caminos de lodo y hay caminos de calles. La gente es sincera y a la vez mentirosa. Existe tanto la solidaridad como el egoísmo. Las palomas son blancas y también negras. No existe un dos sin uno y, finalmente.. No existo yo sin un vos.