Y desde entonces es raro pasar por aquel lugar, mirar esas ventanas, y no golpear esa puerta por la que tantas veces pase. 
Es raro seguir mi camino sin que tu vallas a mi lado.

Recuerdo los días en que no queríamos llegar, en que deseábamos detener el tiempo, ¿y hoy? hoy solo es una casa mas de ese pasaje tan angosto que fue testigo de nuestras historias y las guarda en el mas profundo silencio